Sector pecuario mexicano: consumo firme, autosuficiencia en retroceso y presiones estructurales en bovino y cerdo
El sector pecuario mexicano mantiene en 2025 un consumo sólido de proteína animal, aún en un entorno de precios elevados y creciente dependencia de importaciones. Pollo, huevo y leche continúan siendo los principales motores del crecimiento; sin embargo, bovino-carne y cerdo enfrentan presiones estructurales que se reflejan en menores volúmenes disponibles, precios históricamente altos y una reducción del índice de autosuficiencia alimentaria.
ANÁLISIS DEL SECTOR PECUARIO POR TIPO DE PROTEÍNA
Bovino – carne: ajuste productivo y precios históricos
De acuerdo con estimaciones GCMA, basadas en el beneficio observado en plantas TIF (SENASICA) y plantas de beneficio municipales (INEGI), la producción nacional de carne de res registra una caída cercana al 2.9% en 2025. Este ajuste es consistente con la realidad del mercado: menor disponibilidad de ganado por sequía, factores sanitarios como el gusano barrenador y cambios en los flujos regionales de engorda y beneficio.
En contraste, las cifras de SIAP reportan un aumento cercano al 1%, lo cual no resulta congruente con los niveles de precios observados ni con el comportamiento del beneficio.
Aún con una caída moderada en producción, los precios del ganado para engorda, beneficio y carne en canal han alcanzado niveles históricamente altos, impactando toda la cadena comercial —autoservicios, mercados y carnicerías— y al consumidor final.
Adicionalmente, el cierre de la frontera a la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos ha tenido efectos relevantes: EUA ha dejado de procesar alrededor de 400 000 toneladas de carne, afectando su propia cadena de abasto y distorsionando precios y flujos comerciales en ambos países. GCMA reitera la urgencia de normalizar este comercio, en beneficio de productores, industria y consumidores de México y EUA.
Cerdo: dependencia estructural del mercado externo
En cerdo se observa una situación similar. Mientras SIAP reporta un crecimiento de la producción de 5.2%, GCMA estima una caída cercana al 2.7%, consistente con menor beneficio efectivo, persistencia de problemas sanitarios como PRRS y PED y ajustes operativos en granjas.
El consumo aparente se ajusta, ya que el crecimiento de la demanda se cubre principalmente con importaciones, manteniendo la autosuficiencia apenas por arriba del 50%. México se consolida como el principal mercado para el cerdo estadounidense, profundizando la balanza comercial deficitaria del sector pecuario.
Pollo: el principal sostén del consumo
El pollo continúa siendo la proteína de mayor estabilidad y dinamismo: crece la producción, aumenta el consumo y las importaciones siguen siendo complementarias. No obstante, la autosuficiencia se mantiene por debajo del 80%, lo que confirma que el abasto nacional depende de una combinación de producción interna e importaciones, principalmente desde Estados Unidos.
Huevo: autosuficiencia y oportunidad de exportación
El huevo presenta un mercado sólido, con crecimiento en producción y una autosuficiencia superior al 100%. En este contexto, se abre una oportunidad estratégica para México de exportar huevo a Estados Unidos, ante los efectos de la influenza aviar, que ha reducido la oferta y elevado significativamente los precios en ese país.
Leche: crecimiento insuficiente frente a la demanda
La producción de leche continúa creciendo, pero no es suficiente para cubrir la demanda nacional, lo que obliga a mantener un flujo constante de importaciones. La autosuficiencia se deteriora ligeramente, en un entorno de mayor presión de precios internacionales.
CONSIDERACIONES GCMA Y DEL MERCADO
El sector pecuario mexicano mantiene una balanza comercial deficitaria, particularmente en bovino, cerdo y leche. Estados Unidos es el principal proveedor y, al mismo tiempo, el principal socio comercial: México es su mayor mercado de exportación de cerdo, pollo, leche y uno de los principales en carne de res. Esta interdependencia hace indispensable una coordinación sanitaria, productiva y comercial más estrecha entre ambos países.
CONCLUSIONES FINALES – MENSAJE GCMA
El consumo de proteína animal en México sigue creciendo, pero la autosuficiencia continúa deteriorándose.
Pollo, huevo y leche sostienen el abasto; bovino y cerdo concentran los mayores riesgos estructurales. Las estimaciones GCMA reflejan mejor la realidad del mercado que algunas cifras administrativas, evidenciando la necesidad de contar con información más confiable y oportuna. La normalización del comercio de ganado en pie, el fortalecimiento sanitario y el uso estratégico de oportunidades de exportación —como el huevo hacia Estados Unidos— son claves para estabilizar precios y garantizar el abasto.
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